Acostumbrando al perro a la soledad

El perro es un animal social y, por tanto, no está diseñado para estar solo si antes no lo acostumbramos de forma progresiva.

Sin embargo, en nuestra sociedad moderna, nos hemos empeñado en introducirlo en nuestros hogares y luego, hemos seguido nuestra rutina como si tal, dejando al animal solo, más horas de las que puede tolerar de entrada.

Si dejamos a nuestro perro demasiado tiempo sólo es muy posible que, debido al aburrimiento, empiece a morder todo lo que tenga a su alcance. Cuando un perro está aburrido es capaz de todo.

Existen varios motivos por los que nuestro perro muerde nuestros objetos más preciados pero, normalmente el aburrimiento y la falta de alternativas suelen ser los desencadenantes unidos, en muchas ocasiones, a la ansiedad que les causa saberse solos.

A veces, nos encontramos que nuestro perro ha destrozado algunas cosas, cuando nosotros no estábamos en casa. Si vemos que ha mordido algo pero no lo hemos pillado in fraganti, es inútil y absurdo regañarlo o castigar por ello.

A pesar de los desastres que pueden llegar a causar, los muebles carísimos que pueden romper o los valiosísimos objetos que pueden destrozar, no debemos perder los nervios puesto que, los castigos físicos lo único que consiguen es convertir a nuestro amigo en un animal asustadizo.

Lo más eficaz para evitar que nuestro perro muerda todo cuando no estamos, es dejarlo en un entorno seguro, sin objetos valiosos y sin nada que pueda morder o destrozar, salvo sus juguetes.

Cuando nosotros estemos en casa, debemos dejarlo que juegue y examine todos los rincones, pero siempre bajo nuestra supervisión e irle acostumbrando a quedarse a solas a pequeños intervalos de tiempo con alguna actividad que hacer (juguetes interactivos, juguetes de morder…etc.. )

 

Pautas para aprender a ir a su sitio (para practicar).

Definir un sitio y practicar progresivamente las permanencias (quietos) en ese lugar (esto es para que vayas haciendo cositas con ella):

Rutinas para acostumbrar a estar a solas:

  • Asegurarnos de que tiene todas las necesidades hechas. En su caso, sacarle unos minutos de forma tranquila para que elimine.
  • Advertir de forma tranquila que te vas a ir mientras te arreglas.
  • Prepararte y antes de salir por la puerta, acompañarle a su sitio, dejarle su chuche o su juguete y salir de forma tranquila.
  • Si te sigue, recordarle que lo que le acabas de dar es «suyo» y salir tranquilamente.

Es importante trabajar de forma progresiva alargando los tiempos poco a poco y es recomendable en muchos casos que tenga sonido de fondo (radio o tele en volumen suave) además de la opción de morder y comer premios duros para calmar la necesidad de buscar otras salidas al exceso de energía.

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