Días de perros, frío, agua y nieve

Entrado el otoño, nos queda mucho frío por delante, y es preciso tener en cuenta algunos consejos para que nuestros perros disfruten de esta época con buena salud.

Independientemente de la temperatura de fuera, un perro en otoño o invierno también tiene que pasear, no solo salir a hacer sus necesidades rápidamente para volver a casa. Ponte ropa gruesa y échate a la calle con él. Necesita caminar, correr, oler, descubrir la nieve y estar con otros perros….

 

Salidas en otoño-invierno

Aunque no todos los perros son partidarios de “vestirse” para el frío, ciertamente en el caso de los cachorros y algunas razas, sobre todo las más pequeñas, o con menos pelo, como por ejemplo los galgos, puede ser necesario abrigarlos, sobre todo en zonas donde las temperaturas son muy bajas.

Es recomendable reducir el tiempo de paseo con frío o lluvia intensa a los cachorros y a los perros ancianos. En estos casos, se hace especialmente importante evitar cambios bruscos de temperaturas y las corrientes de aire ya que la capacidad de termorregulación no está desarrollada en el caso de los pequeños y empieza a resentirse en los animales mayores.

 

Si el paseo es sobre nieve…

Hay algunos perros que disfrutan enormemente de la novedad de la nieve, sobre todo, si no la han visto antes y porque es algo, que sucede pocas veces al año.

Antes de salir…

Si vas a compartir salidas a la nieve con tu perro, deberás adaptar el equipamiento del animal en función de la actividad a practicar, pues no deja de ser una inversión en seguridad y salud, para ti y tu compañero peludo.

Proteger a nuestro perro del frío es muy importante, en especial cuando las temperaturas bajan demasiado. Hay razas de pelo largo y abundante que no necesitan ningún tipo de abrigo adicional, pues su manto natural les protege de forma óptima; Sin embargo los perros pequeños o de pelo muy corto necesitarán cierto abrigo, pues no están preparados para soportar el frío naturalmente.

Si durante el paseo por la nieve, hace mucho sol, es recomendable que el animal no esté expuesto durante demasiado tiempo a su reflejo, pues podrían sufrir quemaduras en la trufa o puntas de las orejas, tal y como ocurre muchas veces con la nariz o cara en los humanos.

Al pisar sobre nieve, recuerda que tu perro no lleva calzado y se puede quemar las almohadillas, sobre todo si tiene falta de costumbre, pues el hielo y la nieve también pueden herirlas.

En el mercado existen botas especiales, así como pomadas y lociones tópicas que endurecen e hidratan las almohadillas, ayudando a que sean más resistentes aunque lo mejor es acostumbrar progresivamente al animal a diferentes tipos de superficies.

Antes de salir a pasear a la nieve, conviene que apliques en las almohadillas de las patas un poco de crema específica. Su capacidad hidratante ayudará a proteger la zona y prevenir que el frío cause grietas y heridas. Repite este proceso siempre que planees ir con tu perro a la nieve.

Jugando en la nieve

Puedes jugar con tu perro en la nieve y dejar el que mismo se divierta en este gran paseo. Sin embargo vigila que no coma nieve, pues podría causarle malestar estomacal, náuseas y vómitos. Si el paseo va a ser largo también en invierno es conveniente llevar agua por si tiene sed.

Mucho cuidado con los anticongelantes, son productos tóxicos, extremadamente venenosos para los perros. Los síntomas de envenenamiento pueden incluir letargo, vómitos, pérdida de apetito, falta de equilibrio al caminar, dolor abdominal, aumento de la sed y de la orina…

También es importante no perderle la pista al animal, pues si se trata de un espacio amplio y que no conoce, podría perderse. No le sueltes o, al menos, ten a tu perro visualmente controlado y asegúrate que lleva su collar y algún tipo de identificación, una chapa, etc. Muchos propietarios utilizan, por seguridad, el chaleco reflectante para ubicar al perro más fácilmente en caso de extravío, una alternativa conveniente en especial si es pequeño o cuenta con un pelaje muy claro.

Si eres de los que te gusta el deporte al aire libre recuerda que, al igual que los seres humanos, los perros necesitan períodos de adaptación a la actividad física; No podemos pretender que, de la noche a la mañana el perro, pueda cubrir largas distancias sin entrenamiento previo y no pagar las consecuencias (tirones, desgarros musculares, roturas…).

 

De vuelta a casa

Tras cada paseo, dedica un tiempo a revisar las patas de tu perro y asegurarte que están en buen estado. Limpia sus patas y sobre todo las almohadillas. En caso de que las tenga agrietadas o se haya hecho alguna heridita pequeña. Si las almohadillas cuentan con grietas o están muy secas, aplica una crema específica para ayudar a repararlas rápidamente y evitar dolor y molestias al perro.

Sécale bien para que no coja frío. La nieve puede penetrar hasta las capas más profundas por lo que, en caso de duda, lo podemos bañar y secar en casa para eliminar el frío. Revisa las orejas (especialmente si las tiene caídas) y sécalas cuidadosamente para evitar que se concentre humedad.

Si ha hecho mucho ejercicio, quizá llegue con mucha hambre. En caso de repetir a menudo las salidas, quizá debas aumentar su ración de pienso: En invierno se queman más calorías para generar calor y debemos adaptar la dieta.

 

Detalles a tener en cuenta…

La cama de nuestro perro tiene que estar en una zona caliente y sin corrientes. Como precaución adicional, la cama debe de ser calentita, acogedora y alejada de corrientes. Hay perros que incluso gustan de taparse cuando duermen, porque sienten frío.

Si nuestro perro precisa un corte de pelo en invierno, los buenos peluqueros caninos tienen la precaución de que no descargar mucho puesto que el pelo, supone la protección natural de nuestro perro, es su abrigo. Si tienes habilidad y te encargas personalmente del cuidado del pelo de tu perro, ten en cuenta estos consejos para evitar que el perro pase frío.

De vuelta a casa, recuerda secar bien pelo, almohadillas plantares y orejas al llegar a casa para que no coja frío. Con temperaturas extremas o climas con hielo, puede ser conveniente proteger las almohadillas con cremas especiales para evitar que se cuarteen o con botas. No dejes que tu perro se chupe las patas y menos que se coma la nieve porque hay zonas donde ponen sal o anticongelantes y son productos tóxicos para ellos.

Es recomendable vigilar el peso y consultar con el veterinario en caso de pérdida acusada. Muchas veces es preciso revisar la dosis de pienso en invierno puesto que, si realizan actividades físicas intensas, necesitan recuperar la energía perdida y conservar el calor corporal.

Teniendo en cuenta estos pequeños consejos, seguro que la experiencia será aún más emocionante y divertida para los dos. Felices días de frío y nieve!

 

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