Etapas vitales del gato

En términos generales, los gatos son considerados gatitos desde su nacimiento hasta que cumplen los 6 meses de edad, y considerados jóvenes, desde los 7 meses a los 2 años de edad. Se consideran Adultos, desde los 3 a los 6 años de edad; Senior, desde los 7 a los 10 años de edad; Adultos de edad avanzada o geriátricos, desde los 11 a los 14 años de edad; y Adultos súper-geriátricos, a los 15 años de edad.

De gatito a gato

Cada gatito tiene su propia personalidad y temperamento, pero todos los gatitos pasan por etapas similares, durante su primer año:

Etapa neonatal: Desde el nacimiento hasta las dos semanas de vida, el gatito no puede ver ni oír, pero se guía por su olfato que le permite reconocer el aroma de su madre. Al nacer, los únicos sentidos funcionales del gato son el tacto, el olfato y el gusto. Los ojos permanecen cerrados hasta los 9 días de edad aproximadamente. Los gatitos pesan muy poquito, pero crecen muy rápido y la mayoría, duplica su peso en la primera semana de vida. Durante este tiempo, la madre sabe que debe mantener a sus bebés calientes, nutrirlos y estimular (lamer) sus cuerpos, para fomentar su digestión y eliminación.

La maduración del sistema nervioso central durante las primeras semanas de vida explica la aparición y desaparición de algunos reflejos que son característicos de edades concretas y que resultan de interés para evaluar el desarrollo del animal.

Entre éstas se encuentran el denominado reflejo de Magnus y el reflejo de rooting (movimientos de exploración con el hocico característicos de algunos animales). El reflejo de Magnus puede desencadenarse flexionando la cabeza del cachorro hacia un lado; el animal responde entonces extendiendo las patas del lado hacia el que se ha girado la cabeza y flexionando las otras. El reflejo de Magnus está presente al nacer y se mantiene hasta los 21 días de edad aproximadamente.

El reflejo de rooting consiste en el desplazamiento del cachorro hacia cualquier objeto caliente situado cerca de su cabeza, y puede desencadenarse colocando una mano en forma de copa inmediatamente por delante del hocico del cachorro. El reflejo de rooting es desencadenado normalmente por la hembra al lamer el hocico del cachorro, y permite que éste se mantenga próximo a la madre; Está presente al nacer y empieza a desaparecer a los 4 días de edad.

El cachorro muestra capacidad flexora durante los primeros 4 o 5 días de vida, de manera que, si se mantiene al animal suspendido en el aire por la base de la cabeza, éste responde flexionando las extremidades, la columna vertebral y la cola; después, y hasta el final de la segunda semana de vida, el cachorro muestra capacidad extensora.

En esta etapa el gatito no es capaz de regular su temperatura corporal por lo que permanece cerca a su mamá y la camada para mantener el calor y pasa mucho tiempo durmiendo.

Durante las dos primeras semanas, el cachorro muestra algunos reflejos espinales simples, tales como el reflejo extensor cruzado. Dicho reflejo es anormal en perros adultos, pero debe considerarse normal en animales menores de 18 días. Además, el cachorro muestra respuestas motoras más complejas que requieren un tono muscular adecuado. Las semanas 1 a la 6, son el período durante el cual los gatitos crecen y se desarrollan muy rápidamente.

Etapa de transición y exploración:  Es la comprendida entre la segunda y la cuarta semana de vida. A las 2 semanas, los gatitos comienzan a desarrollar su sentido del olfato y sus ojos se abren completamente, aunque su visión continúa siendo borrosa y sensible a las luces brillantes. Los gatitos no andan bien hasta los 17 días de edad pero tratan de desplazarse arrastrándose y empiezan a bufar.

Cuando su madre quiere llevarlos de un sitio a otro, los agarra por la nuca con su boca y por instinto, los gatitos se quedan inmóviles. Los primeros dientes salen a las dos semanas de vida.

Durante su tercera semana de vida, el sentido del olfato del gatito se desarrolla plenamente, y sus orejas se levantan, aunque su sentido de la audición todavía está en desarrollo. Hacia la tercera semana empiezan a caminar y entre la tercera y la cuarta, son capaces de hacer sus necesidades por sí mismos y pueden aprender a utilizar el cajón de arena. A esa edad, también empiezan a jugar entre sí, pero de forma torpe. Hasta la cuarta semana de vida, los movimientos se van desarrollando con juegos sencillos como saltar sobre la cola de su madre y perseguirse unos a otros. Es la etapa en la que aprenden que a veces se hace daño con los dientes y deben controlar su fuerza y ser más cuidadosos.

Etapa de socialización: Comprendida entre las cuatro y ocho semanas de vida
El color de los ojos empieza a cambiar hasta adquirir el color definitivo y los dientes de leche empiezan a salir, permitiendo al gatito empezar a comer alimentos sólidos.

Desde la segunda hasta la octava o novena semana de vida, se produce el desarrollo neurológico y sensorial. El sistema nervioso es muy plástico en esta etapa y se van formando y ordenando las estructuras y las conexiones neuronales conforme el cachorro va percibiendo por los sentidos y aprendiendo. Lo que ocurra durante este periodo afectará definitivamente a las funciones cognitivas y a la organización de la estructura neurológica.

La impregnación es un proceso de aprendizaje que ocurre durante el periodo sensible (el que transcurre entre la semana dos y nueve de vida del gatito) y que conduce a adquisiciones duraderas, es decir, son conservadas durante periodos largos de tiempo o incluso durante la vida entera del animal (lo que conocemos como impronta)

Gracias a esto el gato puede vincularse a la especie humana y a otras como especies amigas. Los tipos de aprendizaje que se adquieren en este momento son el sexual, el específico, el social, el filial, el del ambiente y el heteroespecífico.

A las 4 semanas, los gatitos comienzan a interactuar con sus compañeros de camada, y a mostrar interés en su entorno. Podrían intentar dar algunos pasos inestables. Por lo general, para el final de la semana estarán explorando y jugando, cuando no estén durmiendo o amamantando. En este momento es importante que conozcan el mundo que les rodea, conociendo diferentes personas y otros animales y acostumbrándose a las cosas con las que convivirán cuando sean adultos. Esto es importante para que no se conviertan en gatos tímidos o nerviosos.

A las 5 semanas de edad, la visión de un gatito está completamente desarrollada, y el color de ojos puede cambiar. Se vuelve más aventurero. Ahora, caminar es menos difícil y saltar sobre sus compañeros de camada se convierte en algo muy divertido. Ya pueden brincar, correr, trepar y tienen muy buen sentido del equilibrio. Se asean a sí mismos y a sus hermanitos.

Durante las próximas semanas, el gatito continuará creciendo y desarrollándose, pero a un ritmo mucho más lento. Para la semana 8, ya le habrán salido por completo todos los dientes de leche, que serán muy afilados, y será destetado por completo a lo largo de las dos semanas siguientes. Al final de la semana 9, los ojos adquieren el color definitivo que tendrán de adulto.

Cuando tienen entre siete y ocho semanas ya son lo bastante independientes como para poder separarse de la madre. En este momento el gatito adopta hábitos de limpieza enseñados por su madre y empieza a acicalarse. También comienza a conocer el entorno que lo rodea y desarrolla su personalidad.

Durante esta etapa, el gatito debería aprender a relacionarse con otras especies así como con distintos tipos de personas: Niños, adultos, mujeres y hombres. Y para que el aprendizaje dure, debe ejercitarse.

La etapa comprendida desde la octava semana hasta aproximadamente los tres meses, es crucial pues, adquiere diferentes habilidades para enfrentarse al mundo: mediante el juego y la caza, aprende a calcular las alturas, desarrolla sus instintos y potencia su velocidad.

Periodo Juvenil. Gatos adolescentes

Este periodo se extiende entre el fin del periodo de socialización (alrededor de las 9 semanas) y la pubertad que se manifiesta por la aparición de comportamientos sexuales (entre los 6 y los 9 meses). En esta etapa es muy común que el gato quiera explorar fuera de su casa y marcar su territorio con orina.
Los mininos, especialmente aquellos que no han sido esterilizados, mostrarán un carácter más dominante y su comportamiento será un poco extraño, ya que al llegar a la madurez sexual desean reproducirse.
A las 9 semanas aprende a cazar
4-5 meses: Cambia los dientes
6 meses: Pubertad. Madurez sexual

Fase Adulta:

La madurez de un gato se alcanza hacia los 18 meses, extendiéndose hasta los 7 años y se caracteriza por la observación del etograma propio de su especie. Esta fase está asociada a la maduración emocional del animal, es decir sobreviene cuando es psicológicamente adulto. Aunque la curiosidad del minino se mantiene, su nivel de dinamismo se reducirá un poco: lo veremos dormir en el día, pero en la noche querrá jugar o afilarse las uñas.

En torno a los 18 meses podemos considerar que el gato ha alcanzado su Fase adulta y se ha completado el desarrollo físico y neurológico. Este es el momento en donde alcanza la estatura y peso de acuerdo a su raza y su personalidad está mucho más marcada.

Fase senior:

Después de los 7 años, el gato querrá pasar mucho más tiempo durmiendo que jugando. En esta etapa puede perder la capacidad de controlar sus esfínteres y su pelaje ya no será tan brillante. El sentido de la vista y la audición le fallará en algunas ocasiones; puede presentar rigidez en las articulaciones y sufrir algunas enfermedades como el sobrepeso.

En términos generales se debe considerar mayor a cualquier animal que haya iniciado su proceso de envejecimiento, teniendo en cuenta que hay que variará según raza y estilo de vida:

    • Etapa Sénior: desde los 6-7 años hasta los 9-10 años.
    • Etapa Geriátrica: desde los 10-11 años hasta los 14-15 años.
    • Etapa Supergeriátrica: a partir de los 14-15 años.

Con el paso de los años, los sentidos del gato senior (oído, vista y olfato) pueden empezar a deteriorarse pero, cada individuo envejece de un modo diferente. Muchos de estos cambios han podido pasar desapercibidos, en un primer momento, ya que el animal se adapta a ellos. A partir de los 10-12 años, los signos se hacen evidentes. Se produce el envejecimiento celular que, conlleva un progresivo deterioro de los órganos y funciones vitales (corazón, riñón, pulmones…etc.), a la par que disminuyen las capacidades cognitivas y sensoriales en la mayor parte de los casos. Muchos gatos senior pierden masa muscular, de modo que pueden parecer más delgados.

Hay que ayudar al animal a disfrutar de esta etapa de la mejor forma posible. La prevención, en estos casos, pasa por supervisar los cambios que se van produciendo para aportar aquellos cuidados específicos que precise además de adecuar la casa para que esté lo más cómodo posible y menos desorientada. En esta etapa, las revisiones veterinarias periódicas son más importantes aún, para anticiparnos y proporcionarle una buena calidad de vida a nuestro animal.

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