{"id":95,"date":"2018-04-13T07:11:39","date_gmt":"2018-04-13T06:11:39","guid":{"rendered":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/?p=95"},"modified":"2020-06-26T11:56:03","modified_gmt":"2020-06-26T10:56:03","slug":"juego-refuerzo-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/perros\/juego-refuerzo-social\/","title":{"rendered":"Juego, refuerzo y relaciones sociales caninas"},"content":{"rendered":"<p>El juego canino es importante pero \u00bfC\u00f3mo fomentarlo y recompensarlo adecuadamente? En este art\u00edculo te damos pistas de c\u00f3mo propiciar momentos de complicidad entre tu perro y t\u00fa, c\u00f3mo usar el juego como reforzador, c\u00f3mo canalizar la actividad l\u00fadica entre perros y, sobre todo, c\u00f3mo identificar cuando deja de ser algo divertido y debemos intervenir.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Y es que siempre insistimos en el hecho incuestionable de que los perros son animales sociales pero, olvidamos frecuentemente, la importancia de esta premisa. La pertenencia al grupo (ya sea dentro de la familia o entre los compa\u00f1eros caninos del parque) es, sin lugar a dudas un gran motivador para ellos.<\/p>\n<p>Al igual que nos ocurre a las personas, el aspecto emocional de las relaciones tienen un gran valor. Por ese motivo, para lograr un perro equilibrado y estrechamente vinculado a nosotros como gu\u00edas que somos, podemos usar esta motivaci\u00f3n social como refuerzo y premio a la vez.<\/p>\n<p><strong>La mayor recompensa para tu perro eres t\u00fa<\/strong><\/p>\n<p>Ni la comida, ni los juguetes\u2026. Si lo piensas fr\u00edamente tu perro espera pacientemente tu vuelta a casa en busca de una caricia, una promesa de salida, una actividad juntos\u2026.<\/p>\n<p>Estamos demasiado acostumbrados a usar comida como premio o reforzador primario recompensando aquellas conductas que buscamos fijar. Sin embargo, si no hay nada m\u00e1s entre t\u00fa y tu perro, cuando desaparece el reforzador, es decir, la comida, eso que tanto trabajo nos ha costado tiende a diluirse hasta desaparecer tambi\u00e9n. El uso de comida puede estar bien para iniciar al animal en diversos ejercicios o para ense\u00f1arle nuevas habilidades pero, no sirve para todo. Debemos ser exigentes con nosotros mismos como gu\u00edas y referentes de nuestro perro, e intentar ir m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>En este sentido, cuando se trabaja por el hecho de compartir tiempo de calidad, juntos, buscando divertirse, puedes llegar a convertirte en su principal recompensa, estar\u00e1s fortaleciendo su capacidad social y llevar\u00e1s el v\u00ednculo con tu perro a otro nivel.<\/p>\n<p>Incluir este tipo de refuerzo fomenta la relaci\u00f3n y, sobre todo, que las conductas que buscamos en nuestro perro sean consistentes en el tiempo ya que, el car\u00e1cter social de este tipo de refuerzo resulta, a la larga, m\u00e1s motivador que cualquier otro.<\/p>\n<p><strong>En busca del reforzador perfecto.<\/strong><\/p>\n<p>El refuerzo social es f\u00e1cil y barato pero debemos ser conscientes de lo que buscamos para usarlo adecuadamente. Algunos buenos refuerzos para tu perro son:<\/p>\n<p><strong>Miradas llenas de complicidad<\/strong>: Una simple mirada puede ser el mejor premio para tu perro. Sin embargo, ojo con usarla de forma indiscriminada tanto para premiar como para rega\u00f1ar, ya que, se vuelve impredecible para el animal y, por tanto, pierde su valor.<\/p>\n<p>En este sentido, hay perros que antes que pasar desapercibidos, prefieren buscar a atenci\u00f3n negativa de su humano, es decir, su enfado (por ejemplo cuando los miramos y rega\u00f1amos por ladrar a otros perros o personas) y no queremos reforzar determinadas conductas a trav\u00e9s de la mirada.<\/p>\n<p><strong>Caricias que premian<\/strong>: Un mimo a tiempo o una leve caricia pueden convertirse en premios estupendos si conocemos bien a nuestro perro y sabemos lo que le gusta. Cuidado con los golpecitos o los contactos inesperados. Por eso, para estar seguros de que este reforzador funciona con tu perro, no hay nada mejor que ensayar cuando est\u00e1is relajados, masajeando en diversas zonas para descubrir las que m\u00e1s le gusta a tu compa\u00f1ero de cuatro patas.<\/p>\n<p>A veces, ser\u00e1 tu perro el que te busque mediante topetazos con su cabeza o leves contactos. Valora duraci\u00f3n e intensidad de estos contactos para conocer el estado emocional del perro durante el ejercicio (si el contacto es prolongado, brusco o inc\u00f3modo, es el momento de revisar intensidad y duraci\u00f3n de la sesi\u00f3n y de darnos un descanso).<\/p>\n<p><strong>Pertenencia al grupo<\/strong>: Si convives y\/o practicas con varios perros a la vez, no hay nada pero peor para ellos, que sentirse ignorados. Esta premisa se usa mucho en la educaci\u00f3n de cachorros (y tambi\u00e9n de adultos) pues, el aislamiento por pocos minutos del resto de la familia, le obliga a replantearse la conducta que lo ha provocado y probar cosas nuevas en futuras ocasiones.<\/p>\n<p>Lo normal para los perros es \u201cvivir en familia\u201d, en grupo. Sin embargo, es bueno y necesario que cada uno, tenga su propio espacio, es decir, no es saludable que el animal carezca de la autonom\u00eda necesaria para permanecer solo y tranquilo por espacios concretos de tiempo o que sienta la necesidad imperiosa de buscar contacto f\u00edsico constante, con otros miembros de la familia (saltando, dando topetazos\u2026. Etc). Busca el equilibrio para evitar futuros problemas.<\/p>\n<p><strong>Juego y m\u00e1s juego<\/strong>: El juego es un refuerzo social muy fuerte pues, desde que son cachorros, los perros aprenden a relacionarse con el mundo a trav\u00e9s de esta actividad l\u00fadica. No se trata de ganar o perder y, para que ambos disfrut\u00e9is, el juego debe estar basado en reglas sencillas a trav\u00e9s de se\u00f1ales verbales o gestuales que tu perro entienda y que te permitan retomar el control de la situaci\u00f3n en cualquier momento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La importancia del juego como reforzador social en cada etapa vital.<\/strong><\/p>\n<p>Demasiadas veces olvidamos la importancia del juego y lo consideramos como algo opcional, sin otro objetivo que pasar un buen rato. Sin embargo, desempe\u00f1a un papel fundamental en el crecimiento f\u00edsico y mental de todos los animales, incluido el ser humano.<\/p>\n<p>No es raro ver jugar a perros de cualquier edad, pero sobre todo si son j\u00f3venes, persigui\u00e9ndose el uno al otro, exhibiendo boca y dientes y ladrando animadamente. El objetivo de esta actividad es practicar conductas naturales en el animal y fundamentales para la supervivencia.<br \/>\nPor eso, es f\u00e1cil ver a los cachorros de perro simulando escenas de persecuci\u00f3n, acecho y caza de cualquier cosa\u2026. Pues, en realidad est\u00e1n \u201censayando\u201d a ser mayores.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los juegos caninos tienen otra finalidad \u00edntimamente relacionada con el aspecto social de la especie que consiste en dotar al animal de herramientas sociales y aprender el patr\u00f3n de comunicaci\u00f3n con otros perros, para la correcta convivencia en grupo. Los cachorros aprenden por observaci\u00f3n de los adultos pero tambi\u00e9n experimentando (a veces de forma poco cort\u00e9s con otros perros que no tardan en \u201cpararles los pies\u201d al peque\u00f1o). As\u00ed, los perros necesitan aprender de otros perros y, debemos darles la oportunidad de equivocarse para que puedan madurar. No hay nada m\u00e1s triste que perros que quieren interactuar con otros perros pero que son corregidos sistem\u00e1ticamente por su propietario por miedo o desconocimiento de las se\u00f1ales de comunicaci\u00f3n canina, sin darles la oportunidad de relacionarse adecuadamente y aprender con cada experiencia\u2026 Perdemos una estupenda oportunidad de premiar a nuestro perro y mejorar la relaci\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n<p>Cuando usamos el juego como reforzador, debemos tener en cuenta la edad del animal pues, cada etapa del crecimiento tiene unas caracter\u00edsticas y la actividad l\u00fadica genera comportamientos f\u00e1ciles de observar y que nos pueden aportar valiosa informaci\u00f3n sobre nuestro perro. Los perros maduran f\u00edsica antes que emocionalmente pero es, relativamente f\u00e1cil encontrar \u201ceternos cachorros\u201d cuya edad mental no se corresponde, ni mucho menos, con la cronol\u00f3gica, es decir, le falta madurez.<\/p>\n<p>Los cachorros tienden a explorar todo con la boca: Muerden, mordisquean, mastican (todo lo que pillan a mano, incluso a nosotros) mientras aprenden a controlar la fuerza de su mand\u00edbula. Cuando educamos al cachorro podemos usar el juego como reforzador y canalizar as\u00ed esta necesidad de forma adecuada.<\/p>\n<p>Seg\u00fan van creciendo, el tipo de juego cambia y explora la capacidad f\u00edsica: Corren, saltan, persiguen, acechan, cazan\u2026. Todo con absoluto descontrol de su propia fuerza. Es la \u00e9poca en que est\u00e1n especialmente \u201cdestructivos\u201d. Carecen de cortes\u00eda canina (a\u00fan no han perfeccionado las habilidades de comunicaci\u00f3n) y no saben relacionarse adecuadamente con otros perros. Es la \u00e9poca del juego bruto entre animales j\u00f3venes. Los adultos suelen ser tolerantes con estos cachorros grandes aunque, llegado el caso, les corregir\u00e1n de forma adecuada. En estos casos, usar juegos de morder, de tirar o de atrapar, pueden suponer un excelente reforzador para canalizar tanta energ\u00eda mientras iniciamos pautas de educaci\u00f3n b\u00e1sicas.<\/p>\n<p>Con el tiempo, los perros j\u00f3venes aprenden a perfeccionar sus habilidades sociales a trav\u00e9s del juego, buscando la respuesta positiva de otros perros con los buscan interaccionar. El juego entre individuos, se convierte en otro excelente reforzador a un trabajo bien hecho y ayuda a tu perro a desarrollar autonom\u00eda y confianza. Busca grupos estables que generen experiencias positivas. En esta edad, hay muchos perros adolescentes a los que les cuesta tolerar a otros perros que a\u00fan no dominan los c\u00f3digos de comunicaci\u00f3n canina y que se pueden sentir inclinados a \u201crega\u00f1ar\u201d, a apartar o a empujar al \u201cnovato\u201d. Supervisa pero respeta los tiempos y dales tiempo para asumir experiencias y aprendizajes.<\/p>\n<p>En estos casos, debemos vigilar que nivel de actividad no suba en exceso. Normalmente, los mismos perros hacen breves paradas durante el juego, especialmente si hay adultos implicados. Pero, en caso de que el juego est\u00e9 subiendo de intensidad, podemos provocar peque\u00f1os descansos interrumpiendo el juego de vez en cuando: Una opci\u00f3n estupenda es practicar la llamada, esperar a que vengan los perros y proponerles un sencillo juego de busca de un par de minutos de duraci\u00f3n (por ejemplo buscando trocitos de comida). De este modo, rebajamos la excitaci\u00f3n y la mantenemos en un nivel razonable.<\/p>\n<p><strong>Cuando el juego se vuelve conflictivo\u2026\u2026<\/strong><\/p>\n<p>El juego mal canalizado, puede ser origen de muchos conflictos que puedes prevenir y evitar. Como casi todo, la prevenci\u00f3n pasa por permitir a los perros desarrollarse como perros e interactuar entre ellos y con el entorno con la mayor libertad posible. Algunas conductas que debemos tener en cuenta<\/p>\n<p>\u2022 Juego inadecuado por falta de experiencias tempranas: Suele estar relacionado con una necesidad de exploraci\u00f3n no resuelta en el cachorro, bien porque no se lo hemos permitido, bien porque el animal fue separado prematuramente de la madre y los hermanos o bien por una combinaci\u00f3n de ambas. Cuando el cachorro permanece junto a la madre y los hermanos, al menos, hasta los dos meses y medio, parte del tiempo que est\u00e1 despierto lo dedica a medir la fuerza de su boca, mordisqueando al resto de la familia que, a su vez, mordisquean a nuestro cachorro informando de la fuerza permitida en cada momento y, por tanto, aprendiendo a controlar la mand\u00edbula.<\/p>\n<p>Si tenemos en cuenta lo anterior y que, los cachorros para desarrollarse adecuadamente, necesitan explorar su entorno, esto implica coger (con la boca) todo lo que encuentran e interaccionar con ello (mastic\u00e1ndolo, babe\u00e1ndolo, solt\u00e1ndolo y volvi\u00e9ndolo a coger, etc.). Sin embargo, la reacci\u00f3n habitual de los propietarios suele ser retirar inmediatamente los objetos que va cogiendo, por preocupaci\u00f3n de que pueda hacerle da\u00f1o, o simplemente porque les desagrada esa conducta. En estos casos, nos encontramos perros que protegen comida o juguetes porque, han visto interrumpido su proceso natural de aprendizaje y, cada vez que encuentran algo, se ponen a la defensiva, generando diversas estrategias para evitar que se lo arrebaten.<\/p>\n<p>En estos casos, la soluci\u00f3n pasa por ofrecerle al cachorro o al perro la oportunidad de explorar y mosdisquear diferentes materiales (podemos usar distintas texturas y juguetes para morder o atrapar animando a nuestro perro a hacer uso de ellos como premio a cada actividad), Tambi\u00e9n podemos organizar sesiones de juegos con perros estables que le \u201cense\u00f1en\u201d al aprendiz c\u00f3mo controlar la fuerza para canalizar esta necesidad y ayudar al animal a superar el aprendizaje pendiente.<\/p>\n<p>\u2022 Juego inadecuado por falta de habilidades sociales: Es el t\u00edpico \u201cmat\u00f3n del parque\u201d. Suelen ser ejemplares j\u00f3venes que no han tenido suficiente contacto con otros perros, o cuyas experiencias no han sido buenas. En estos casos, puede costarle aprender la forma apropiada de interaccionar con los dem\u00e1s. Suelen mostrarse muy impulsivos y brutos con otros perros. Se pasan la vida escaneando la zona de paseo en busca de otros perros con los que intentar jugar y, aunque su intenci\u00f3n suele ser simplemente la de pasar un buen rato, por lo general es tan invasivo que acaba incomodando o asustando al otro animal, provocando situaciones tensas o incluso alguna pelea. En estos casos, el juego debe ser tranquilo y pausado y conviene contar con un asistente canino adulto, m\u00e1s o menos del mismo tama\u00f1o que el joven alocado al que debemos ense\u00f1ar y, sobre todo, de car\u00e1cter muy equilibrado para que sirva de ejemplo al joven aprendiz.<\/p>\n<p>\u2022 Conductas inadecuadas por sobreexcitaci\u00f3n: Cuando los perros pasan demasiado tiempo seguido jugando (especialmente si es un juego muy fren\u00e9tico), suelen hacer paradas puntuales para rebajar tensi\u00f3n o, en su caso, debemos intervenir para como hemos se\u00f1alado anteriormente para proponerlas nosotros. Si esto no sucede, los animales entran en un bucle, dejan de pensar y se pueden generar respuestas desproporcionadas como, por ejemplo, que el juego desencadene en enfrentamiento y en pelea. Adem\u00e1s, debido al estr\u00e9s que se genera, podemos encontrar otros problemas asociados como conductas inadecuadas en casa o hacia la familia. De ah\u00ed la importancia de supervisar el juego entre perros y establecer paradas peri\u00f3dicas para ayudar a relajarse a los participantes.<\/p>\n<p><strong>Resumiendo\u2026.<\/strong><\/p>\n<p>En la relaci\u00f3n con tu perro, existen muchos m\u00e1s reforzadores que, simplemente la comida y hay muchos tipos de refuerzos sociales que puedes usar y disfrutar. El juego es quiz\u00e1 el m\u00e1s importante, pues forma parte del aprendizaje natural del perro, crea v\u00ednculo, ense\u00f1a, educa y, bien canalizado, promueve individuos equilibrados y con buenas habilidades sociales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-96\" src=\"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/IMG_6117.jpg\" alt=\"\" width=\"448\" height=\"336\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El juego canino es importante pero \u00bfC\u00f3mo fomentarlo y recompensarlo adecuadamente? 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