{"id":408,"date":"2018-08-28T06:37:27","date_gmt":"2018-08-28T05:37:27","guid":{"rendered":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/?p=408"},"modified":"2018-10-25T07:55:07","modified_gmt":"2018-10-25T06:55:07","slug":"poniendo-las-cosas-faciles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/perros\/poniendo-las-cosas-faciles\/","title":{"rendered":"Poniendo las cosas f\u00e1ciles a nuestro perro"},"content":{"rendered":"<p>El perro es un animal social por excelencia, adem\u00e1s de un gran comunicador. Si nos fijamos bien, es capaz de expresar sus emociones claramente, mediante gestos, actitudes y vocalizaciones. Para una buena convivencia, es necesaria la comunicaci\u00f3n y, por tanto la interacci\u00f3n entre persona y animal.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>A veces, el equilibrio, se rompe por diversos motivos: hemos tenido un mal d\u00eda, estamos cansados\u2026 pero nuestro perro no lo sabe y espera el momento de ser el protagonista de nuestro tiempo. Si no dejamos atr\u00e1s el mal rollo, cualquier cosa que haga, nos molesta, nos enfadamos y lo termina pagando el animal.<\/p>\n<p>En estos casos, nuestro perro nos intentar\u00e1 calmar por todos los medios: Caminando lento y\/o en c\u00edrculo, lami\u00e9ndose los labios, bostezando\u2026. Si no somos capaces de interpretarlo, estaremos perdi\u00e9ndonos la oportunidad de comunicarnos con \u00e9l.<\/p>\n<p>Seguro que hab\u00e9is tenido m\u00e1s de un mal d\u00eda, al intentar practicar alguna habilidad nueva con vuestro perro. \u00bfCu\u00e1ntas veces eres consciente de que no es el momento, que no est\u00e1s \u201cfino\u201d y que es mejor dedicarse a otra cosa?\u2026.<\/p>\n<p>Nos pasa a nosotros y, en ocasiones, le pasa a nuestro perro. No todos los d\u00edas son iguales y hay ocasiones en que, precisamente, menos es m\u00e1s y, simplemente un buen paseo relajante, haga maravillas en ambos. Ya dejaremos la sesi\u00f3n de entrenamiento para otro rato que estemos m\u00e1s animados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Pensando en perro\u2026.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando la relaci\u00f3n es armoniosa y se establece la necesaria complicidad entre perro y persona, cada uno intentar\u00e1 ajustarse, en la manera de lo posible, a la forma de ser del otro. A nadie nos extra\u00f1a ver una persona mayor acompa\u00f1ada por un perro joven que, sin haber recibido clases de educaci\u00f3n, se comporta correctamente, camina a su lado, ni salta, ni tira de la correa. Simplemente, se han adaptado el uno al otro y disfrutan de su relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Palabras y m\u00e1s palabras<\/strong><\/p>\n<p>En la relaci\u00f3n con nuestro perro, abusamos de las palabras demasiadas veces, cuando en realidad, el lenguaje hablado representa una lengua de escasa utilidad para el animal. Cu\u00e1ntas veces te has sorprendido repitiendo aquello de \u00abToby sienta, sienta, sienta&#8230;. que te he dicho que sientes&#8230;\u00bb As\u00ed conseguimos como mucho que el perro aprenda que, sentarse, implica que repitamos la se\u00f1al cinco veces.<\/p>\n<p>Si estamos iniciando un nuevo ejercicio, es preciso establecer una v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre nosotros, de forma que el perro reciba el mensaje de forma clara e inequ\u00edvoca.<\/p>\n<p>En definitiva, se trata de influir en la conducta del animal mediante actos o se\u00f1ales y no con tantas palabras. Los perros son mucho m\u00e1s visuales que nosotros y un simple gesto es para ellos mucho m\u00e1s comprensible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 busca tu perro de ti<\/strong><\/p>\n<p>Tu perro, busca tu referencia y tu gu\u00eda. Si no somos capaces de encontrar el modo de establecer una relaci\u00f3n s\u00f3lida, basada en el respeto y en el cari\u00f1o, \u00e9l buscar\u00e1 en otro lado (Los perros del parque por ejemplo)<\/p>\n<p>Las relaciones entre perro y persona, se basan en el intercambio de afecto pero, tambi\u00e9n de otras cosas. Si nos fijamos bien, nosotros podemos sentirnos muy a gusto en nuestro puesto de trabajo, pero, si al final de mes no nos pagan, empezaremos a sentirnos defraudados.<\/p>\n<p>En el perro, el intercambio, adem\u00e1s de afecto, incluye alimentaci\u00f3n y cobijo. Cuando tratamos de ense\u00f1arle algo nuevo, solemos recurrir a los refuerzos de comida porque son f\u00e1ciles y atractivos.<\/p>\n<p>Eso no quiere decir que si ense\u00f1amos al perro, usando premios, conseguiremos un animal ego\u00edsta que \u00fanicamente trabaje en funci\u00f3n de la posible recompensa. Las relaciones son mucho m\u00e1s complicadas y el perro puede empezar cogiendo confianza con el bocadito de alimento pero, si el v\u00ednculo y la complicidad existen, la comida pronto pasa a un segundo plano y queda reservada para nuevas habilidades. Al fin y al cabo, a todos nos gusta aprender cosas nuevas.<\/p>\n<p>Los refuerzos amables y felicitaciones generan, en todos los seres vivos, un estado emocional positivo que predispone a la cooperaci\u00f3n, aumenta la motivaci\u00f3n e, incluso, puede cambiar la percepci\u00f3n negativa o de miedo frente a algo.<\/p>\n<p>Por poner un ejemplo, es dif\u00edcil que un perro se enfrente con \u00e9xito la primera vez al ejercicio de pasar por un tubo de agility. Aunque vean el otro lado, el cambio de superficie y la sensaci\u00f3n de estar rodeado, causa miedo. Si el animal conf\u00eda en su propietario, es mucho m\u00e1s r\u00e1pido que aprenda a enfrentarse a su temor y consiga superarlo. Si reforzamos esa conducta con un premio de comida o una felicitaci\u00f3n, estamos generando entusiasmo en nuestro perro para volverlo a intentar.<\/p>\n<p>Este tipo de actitud es esencial cuando queremos generar nuevas conductas apropiadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Evitando miedos innecesarios<\/strong><\/p>\n<p>A un perro con miedo, no hace falta rega\u00f1arle cuando hace algo que no nos gusta. Es mejor ayudarle desde el principio, sin reforzar los momentos en los que est\u00e1 tenso, y darle nuevas opciones de aprendizaje.<\/p>\n<p>Si por ejemplo, ante la presencia de un perro o persona desconocida, se lanza a ladrar (con o sin tensi\u00f3n en la correa), lo recomendable es dar un paso, o varios, hacia atr\u00e1s para que gane distancia de seguridad con respecto a lo que lo pone nervioso.<\/p>\n<p>Mir\u00e1ndolo con enfado o gritando solo lo asustamos m\u00e1s. Es preciso sacarlo, en un primer momento de esa situaci\u00f3n, pues las emociones, el miedo, tienen coartado el aprendizaje y el perro est\u00e1 totalmente bloqueado. Si no podemos retroceder, lo colocamos a nuestra altura en el lado contrario al otro perro o persona, y avanzamos a toda prisa, en silencio, hasta que pasemos de largo y se rompa el contacto visual.<\/p>\n<p>Si nos enfadamos cuando el perro muestra miedo, se acent\u00faan las reacciones exageradas. La recomendaci\u00f3n es trabajar sin alterarnos, ni decirle nada, ni mucho menos tranquilizarlo. Si puedes retroceder, hazlo para que vea que le ayudas. Si no puedes, avanza lo m\u00e1s r\u00e1pido que puedas, y s\u00e1calo de la situaci\u00f3n pero no dejes que se quede ladrando al que tiene enfrente, porque se refuerza la reacci\u00f3n y, si hay m\u00e1s perros, crea el efecto eco y todos se pondr\u00e1n a ladrar.<\/p>\n<p>La otra parte de la lecci\u00f3n, consiste en buscar una conducta alternativa a ladrar. Es decir, si ladra cuando ve otro perro delante, lo sacamos de la situaci\u00f3n y pasado un momento, te mira sin ladrar, o se sienta tranquilo, podemos premiar con una caricia o golosina en ese momento para que entienda qu\u00e9 esperamos de \u00e9l. La distancia ha de ser cada vez m\u00e1s corta entre aquello que le da miedo y nosotros.<\/p>\n<p>M\u00e1s que llegar a rega\u00f1ar por hacer algo mal, se trata de poner medios para evitar que el perro se equivoque (en casa o en la calle) y as\u00ed nos ahorramos la reprimenda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 hacer si nos atascamos<\/strong><\/p>\n<p>Seguramente, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n os habr\u00e1 ocurrido que al intentar alg\u00fan ejercicio o habilidad nueva, nuestro perro y nosotros mismos, nos \u00abatascamos\u00bb y somos incapaces de comunicarnos. Para salir de ese bloqueo, es necesario restablecer la sinton\u00eda, pensar en perro, descansar un momento, e intentarlo de nuevo de una forma diferente.<\/p>\n<p>Hay veces que nuestro propio cuerpo resta espacio al perro, para realizar aquello que le estamos pidiendo (por ejemplo cuando pedimos que se tumbe y estamos demasiado cerca de forma que invadimos su espacio).<\/p>\n<p>En esos momentos es preciso pararnos a pensar qu\u00e9 podemos mejorar recuperar el buen rollo, bien dando m\u00e1s espacio o tiempo, para que el perro sea capaz de resolver la situaci\u00f3n, dej\u00e1ndole descansar o gui\u00e1ndole mediante un se\u00f1uelo de comida para alcanzar el \u00e9xito.<\/p>\n<p>Lo cierto es que si nos rendimos sin ser autocr\u00edticos, tanto gu\u00eda como perro nos podemos llegar a sentir frustrados y m\u00e1s pereza nos dar\u00e1 volver a intentarlo.<\/p>\n<p>En cambio, si somos capaces de encontrar caminos alternativos para ayudarnos mutuamente, enseguida ambos estaremos dispuestos a seguir practicando y practicando mientras disfrutamos del v\u00ednculo que nos une.<\/p>\n<p>Cuando perro y persona, vuelven a comunicarse, es genial verlos absortos y compenetrados en la tarea. Adem\u00e1s, si no tenemos nuestro mejor d\u00eda, siempre nos queda la opci\u00f3n de relajarnos y disfrutar juntos de un paseo estimulante y volver a intentarlo m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-409\" src=\"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/IMG_8007.jpg\" alt=\"\" width=\"448\" height=\"336\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El perro es un animal social por excelencia, adem\u00e1s de un gran comunicador. Si nos fijamos bien, es capaz de expresar sus emociones claramente, mediante gestos, actitudes y vocalizaciones. Para una buena convivencia, es necesaria la comunicaci\u00f3n y, por tanto la interacci\u00f3n entre persona y animal.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-perros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=408"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/408\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":462,"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/408\/revisions\/462"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/perrygatos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}